Feliz otoño

Feliz otoño

miércoles, 8 de enero de 2014

ESTAMOS UN POCO LOCOS



Realmente es correcto actuar con responsabilidad. Bueno siempre a lo largo de nuestra vida en un momento dado hemos cometido algún exceso, locurilla o imbecilidad, pero acabo de leer un reportaje de Eduardo García en La nueva España, que no puedo dejar de contaros. Va sobre los records Guinnes.


El ser humano es capaz de las mayores proezas y de las más grandiosas estupideces. Ambas nos singularizan (más las proezas que las tonterías, aunque sólo sea porque son más infrecuentes). Pregunta: ¿es una proeza o una memez batir el récord del mundo del beso más largo? Queda a criterio de cada lector. Otra pregunta mucho más sencilla: ¿qué opinan del récord del mundo de sandías aplastadas con la cabeza en un minuto? Lo logró un alemán -era previsible- y lo dejó en 43 sandías destrozadas con la frente.

Son datos de la nueva edición del archifamoso Libro Guinness de los récords, que viene a recordarnos que el talento, la fuerza, la voluntad, la imaginación y el "frikismo" no tienen límites en este planeta de seres extraños y extraordinarios. Un tal Mikhail Ivanov es capaz de cabecear más de cien veces una pelota en un minuto y caminando por una cuerda floja. Inténtenlo, si tienen arrestos. 

Pero la naturaleza nada puede frente a la ola tsunámica de los humanos y sus ganas de llamar la atención. Elaine Davinson es una norteamericana que tiene 4.225 piercings. Ella lo quiere así. Su compatriota Chris Walton se dejó crecer las uñas de las manos hasta una media de 60 centímetros por dedo. Un capricho. 

Un párrafo para pequeñas locuras: 200 mililitros de mostaza picante en veinte segundos. Ocho plátanos pelados y comidos en un minuto (¿le parece asequible esto de los plátanos? Pruebe, pruebe...).

Hay gente para todo, y mucha. La australiana Zoe Ellis se pasea por el mundo parando las aspas de ventiladores con la lengua.

¿Pueden meterse veinte chicas en un coche Smart, se entiende que todas a la vez? Lo lograron unas locas californianas sin claustrofobia, jóvenes y ágiles.

Mejor no profundizar en el proceloso mundo del coleccionismo, pero hermosa es la colección de más de dos mil tubos de pasta dentífrica que tiene el norteamericano Val Kolpakov. Es dentista.

El checo René Richter se dedica a extraer clavos de acero con los dientes. Cinco en 32 segundos, pero nada comparado a las 41 flexiones en medio minuto y sostenido con un solo dedo del chino Xie Guizhong.

Si tienes planeado algo así, cuéntamelo.

12 comentarios:

  1. Hace años emitían en television un programa con algunas de esas tonterías máximas, siempre me dejaba con la duda de saber a quien se le había ocurrido golpear sandias con la cabeza o apilar vasos de cristal. Y he leído tus ejemplos de récords y al final había premio, tu frase de despedida es genial, confiere al relato una nota seria de humor. Un abrazo

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    1. Es curioso lo que es capaz de hacer la gente por el protagonismo, o porque su nombre aparezca impreso. La vanidad humana.

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  2. Record = Imbecilidad, eso ocurre en muchos casos, pero ellos tan felices por aparecer en un libro.

    La tontería no tiene límites.

    Saludos,

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    1. Siempre he pensado que si se me presentase la oportunidad me apuntaría a un concurso de cuantas langostas se pueden comer en media hora. No ganaría, ni falta que me haría.

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  3. Estamos un poco locos? Opino que la mayoría no, pero hay alguno que ni con camisa de fuerza se le van las ganas de hacer algo que se conozca en todo el mundo.
    Me imagino que has leído la noticia de los que quieren ir a Marte en un viaje sin retorno.
    Locos de atar... a la nave espacial por donde sale el combustible quemado.

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  4. Jubi el que lo organiza no esta tan loco, son mas de 5 millones de dólares, luego suspende pagos por problemas técnicos y ....
    Yo propongo un viaje a miércoles por solo 10 euros. Te apuntas?.

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  5. Yo iba a hacerlo en miércoles, pero no me venía bien y lo hubiera hecho gratis, pero si hay que pagar algo... espero por lo menos unos cacahuetes para el viaje.

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  6. No entra en mis planes entrar en el libro guiness de los récords. Entre otras cosas porque es difícil superar lo que ahí han hecho, en osadía y en cantidad. Jeje.
    Siempre me ha gustado ojear estas historias dignas del libro guiness.
    Eso si, me dio mucha grima leer el récord de la mujer que para los ventiladores con la lengua. Uffffff.

    Un abrazo.

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    1. La pregunta que se me ocurre Nélida es,si todavía le queda lengua para seguir haciéndolo. También me da grima.

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  7. Algunos record que se encuentran entre los más estrambóticos sí son raros pero raros, raros, raros. Yo presencié un marathon en la bodega de un barco. Había una legión de cronometadores y diligentes árbitros de atletismo. Lo peor ere que siempre se hizo la carrera en la misma dirección por lo que las dos curvas que había que tomar necesariamente, se hacían siempre cargando sobre la misma pierna y eso era un martirio para el atleta. Lo consiguió en un tiempo de casi cuatro horas.

    Un abrazo, Marcos.

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    1. Cada uno es libre de hacer lo que se le ocurra, pero hay una gran diferencia entre el reto personal y la insensatez.

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  8. A mí, por cierto; viniendo al hilo de la corriente que mencionas "frikismo", me encantaría ser el mas friki del mundo, pero no paso de ser un vulgar friki. La lastima que en España esta palabra este asociada a "gentes" de vida fácil, que azuzados por ciertos individuos de los medios han logrado desvirtuar esa hermosa palabra.

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