Bienvenida, primavera.

Bienvenida, primavera.

lunes, 21 de mayo de 2018

NUESTRAS BODAS DE ORO









Esta semana celebraremos nuestras Bodas de Oro. 



Es una buena singladura mas de 18000 días de convivencia. Más seis años de festeo. 

No os voy a contar que todo ha salido de caramelo, la convivencia siempre tiene sus dificultares. 

Algunos me han preguntado cómo hemos podido lograrlo, y qué he aprendido de ésta experiencia. He reflexionado mucho al respecto, sacando algunas conclusiones que os comparto. 

Lo primero es la entrega total e incondicional. Imprescindible el dialogo para todo. Siempre el respeto mutuo, siempre sumar. 

Cuando han pasado los primeros años, encuentras algunos defectos en tu pareja, es reciproco; una vez mas el dialogo e intentar cambiarlos. Si no lo logras, la solución es enamorarte también de sus defectos. Querer, escuchar y comprender. 

Parte de los felices años vividos se han debido a los hijos tan maravillosos que Dios nos ha dado. Nunca hemos tenido ningún problema con ellos y ahí están luchando al frente de sus familias. Bien es cierto que por economía doméstica sus “pagas” mensuales no llegaron a mil pesetas, (seis euros), hasta que llegaron a la universidad, lo que no permitía tener muchos vicios mayores. También ayudaron en sus estudios cuidando niños o dando clases particulares. El mas pequeño se emancipó porque estudiaba su carrera fuera de Valencia, y nunca necesitó de nuestra ayuda, compartiendo estudio y trabajo. 

Seis nietos preciosos y guapísimos nos han dado, y aunque quizá no llegue a verlos, estoy casi seguro que vendrá más. 

En lo íntimamente personal, posiblemente Lo más importante que hicimos hace unos cuarenta años fue la suma, (UNO MAS UNO= DOS , MAS DIOS.) Nunca nos ha dejado.

Mari, mi esposa, lo simplifica más. Ella siempre ha dicho que se necesitan cinco cosas: Amor, fidelidad, sinceridad, respeto, y compartir ilusiones.

Y recuerda que la "mujer" es un ser especial que además de quererla, has de decírselo todos los dias aunque no venga a cuento. Vale hasta con las luces apagadas. (te quiero).

Conjuntamente, podríamos resumirlo en que la vida en pareja tiene vivencias hermosas y maravillosas que merecen ser disfrutadas.


sábado, 19 de mayo de 2018

COMAMOS




Comer es una necesidad. La importancia social del buen comer parece haber desaparecido, pero aunque los modales se hayan relajado, hay que ser consecuente con el lugar y la situación.

Casi parece que ya no hay reglas, pero seguro que si estamos invitados en casa ajena y no hay demasiada confianza, estamos mas atentos a nuestro comportamiento. Una regla que no falla es ver primero como lo hacen los anfitriones, sobre todo la esposa, y luego imitarla.

Sería de mala impresión comer con ansia, como si hubiéramos estado esperando ese momento desesperadamente.

Cicerón nos daba este consejo: “Hay que comer y beber con tal moderación, que nuestras  fuerzas se restauren y no se recarguen”. “Muchos platos, muchos malos ratos” sentenció Thomas Moffet, en su admirable filosofía. Cervantes abunda en la misma opinión cuando aconseja: “Come poco y cena mas poco; que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estomago”.

Desde luego no emplees nunca el aire de tus pulmones para enfriar la sopa u otros alimentos. Enfríala aireándola con la cuchara.

En la sopa yo prefiero el método francés de entrar la cuchara perpendicularmente a la boca para estar seguro de no sorber. Los gorgoritos, son los pájaros los únicos llamados a hacerlos. No trates de usurparles esa facultad al tomar la sopa.

Olvídate que tienes un cuchillo cuando comas huevos, tortillas, legumbres o ensaladas.

No sabéis lo satisfecho que estoy, que a mis hijas les enseñaron en el colegio de barrio a mondar la fruta sin tocarla con la mano. Y por favor, no mondéis nunca la naranja, la pera o la manzana en espiral.

Bueno, todo tiene la importancia que se le quiera dar.

jueves, 17 de mayo de 2018

CONFIDENCIAS DE MI NIÑEZ






Solamente recuerdo una vez que me revelé ante la autoridad materna, creándole un compromiso a mi madre en lugar público. 


Fue el dia que se empeñó en comprarme unas sandalias porque llegaba el verano. Yo entendía que las sandalias eran de chica, y que yo no las llevaría nunca. (Como así ha ocurrido). 

Mi madre no paró en aconsejarme hasta que la tuve puesta en pie derecho, momento en que le dí tremenda patada al espejo de la zapatería que saltó en mil pedazos. Mi madre salió abochornada y yo feliz de mi éxito.



LA FOTOGRAFÍA MAS ODIADA DE MI VIDA

Durante cerca de diez años estuvo colgando este cuadro en sitio preferente, en una sala de visitas de casa de mis padres. Su tamaño era notable con aproximadamente medio metro de altura. 

Nunca dije a mis padres nada al respecto, ni me pasó la imaginación hacerles partícipes de mi vergüenza, cada vez que era enseñado. 

Pero lo odiaba, lo odiaba con todo mi ser. Era mi cuadro maldito, 

Mi abuelo paterno, al que no conocí pues falleció en 1913, era de origen aragonés. 

Y a mi abuela materna, que convivía con nosotros se le debió de ocurrir lo guapos que quedarían sus nietos vestidos de “maños”. 

Y allí quedamos expuestos mi hermano de “Maño”, y yo de “Maña”, con el pitorreo de las visitas, “Pero que guapa ha quedado Jesusito”. 

Me comprendéis…


martes, 15 de mayo de 2018

EL CUENTACUENTOS




Un cuentacuentos, también llamado contador, cuentista o cuentero, es un narrador oral de cuentos e historias.​ 



El cuentacuentos, inspirado en una figura familiar ancestral en las distintas autonomías españolas y con perfiles muy personales, fue recuperado como espectáculo público por los grupos de teatro independiente y las modernas compañías de títeres,​ a partir de la década de 1970. 

Mi madre me contó los clásicos, Blancanieves, Caperucita roja, el muñeco de chocolate… Mi abuela paterna cuentos diferentes, quizá inventados, y el que más me gustaba era el de las tres naranjitas chinas. Debía ser muy pequeño porque estaba en su regazo mirando su pendiente, con una piedra roja colgante, que por incipiente Parkinson no dejaba de balancearse. 

Ahora se ha puesto de moda en los parvularios, y en el cole de una de mis nietas, llaman a los abuelos para que los cuenten. 

La foto de arriba es el diploma que han entregado a mi esposa por contar “Pinocho” en la clase de nuestra nieta Nerea.



domingo, 13 de mayo de 2018

NUESTRA SEÑORA DE LOS DESAMPARADOS




Hoy celebramos la fiesta grande de. Nuestra Señora de los Inocentes, Mártires y Desamparados (Mare de Déu dels Desamparats, en valenciano o popularmente Geperudeta) es una advocación de la Virgen María. 

Es la patrona de la ciudad de Valencia, Gandia, Ibi y de la Comunidad Valenciana, y por lo tanto una de las patronas de las comunidades autónomas de España. Aparece representada con una azucena en una mano y con el niño Jesús portando la cruz, en sus brazos. La imagen se caracteriza por tener una ligera inclinación adelante; por dicho motivo se le conoce cariñosamente entre los valencianos como La Geperudeta (La Jorobadita). Bajo esta advocación se fundó la Congregación Madres de Desamparados y San José de la Montaña.​

Corto y pego, tal como lo expresan en VALENCIA BONITA.ES 

“Los valencianos celebramos todos los años, el segundo domingo del mes de mayo, la fiesta de la Virgen de los Desamparados, honrando a nuestra patrona como viene siendo habitual. Concierto, castillo de fuegos artificiales, mascletà, misas, dansà, el traslado o la procesión, son algunos de los actos más relevantes. 

Cada año, el segundo domingo de mayo, los valencianos tienen una cita con “La Geperudeta”, a quien dedican toda clase de honores y tributos en la Festividad de la Virgen de los Desamparados. La Mare de Deu dels Desamparats tiene una larga historia que pasa de generación en generación, de padres a hijos. 

La fiesta de la Virgen de los Desamparados, patrona de Valencia, se celebra siempre el segundo domingo de mayo, independientemente del día que caiga. Su fiesta, sin embargo, se celebraba el 8 de diciembre hasta 1684 (Día de la Inmaculada). Desde ese momento, empezó a celebrarse en el mes de mayo. “



viernes, 11 de mayo de 2018

LA DECISION ( ق رار )4(





—A la llegada de los infieles y, antes que asentaran su oposición, hicimos en algacia de guerra, dos algaras con toda la caballería, lanzas y ballestas donde sufrimos una derrota que ha mermado terriblemente nuestras fuerzas. Los escasos supervivientes pasean la guardia por el adarve de la muralla para que parezcan un número mayor. La solicitud de ayuda es imposible. Me ha llegado la noticia de que Abu Bakr, hijo del Emir Ali ibn Yusuf ha salido de Sevilla con tropas para atacar al “Batallador”, pero no queda tiempo…

—Señor —exclamó el amueden—, sabéis que almorávide significa “el que se ata”,“el que está listo en la batalla en la fortaleza”. La guerra Santa es nuestra principal virtud.

El Emir pareció ignorarlo. Sin mediar palabra, se levantó y salió al balcón para sumirse en su plegaria y en sus preces reprodujo parte de aquella oración a los muertos: «Señor Al-làh quien haya hecho bien acrecienta su bondad y a quien ha hecho mal perdónale sus pecados, defiéndelos y danos valor en la fuesa, líbranos de las penas del Gihanam y danos buen fin de nuestros días, perdonando nuestros vivos  y nuestros muertos. Alabanzas sean dadas a Dios; de Dios es la grandeza y la mayoría. Él sobre todas las cosas poderoso, apiádate de mí y de los míos. Señor este es tu siervo, Tú lo criaste y lo mantuviste, Tú sabes su secreto y su paladino». Y  añadió: «Dame una señal para tomar la decisión que necesito». Y así lo repitió, una y otra vez, durante la más larga noche de la vida de Ahmed hu Akbar, postrado en la  alta terraza del castillo de su ciudad, en la Axarquia orientada a La Meca como buen creyente.

La aurora comenzó a evaporar la negrura de la noche, dando paso a un día que sin dudar iba a resultar decisivo. El alminar de la mezquita empezó a destacarse en la  distancia. Sin duda, el muecín estaría subiendo para la primera oración del alba, la azohbi. Lentamente, cargado con el terrible peso de su responsabilidad histórica,  regresó al interior ante la interrogante mirada de todos los presentes. Retornó a su sitio, tomando entre sus manos, un tanto vacilantes, el alfanje de su padre.

Su mirada se detuvo a leer su grabado como si lo viera por primera vez. Era el primer shura, la  shura que abre todas las oraciones: En el nombre de Al-làh, el Misericordioso, el 
Compasivo». Y, en ese momento, el reflejo de las brasas removidas provocaron que el alfanje brillara en un tono sangriento…

Ahmed hu Akbar se estremeció, quien sabe con qué visión; la decisión estaba tomada. Se puso de inmediato en pie y, con voz sobrecogedora, irreconocible por los presentes, exclamó: «¡ABRID LAS PUERTAS!».


Espero no haberos aburrido demasiado

jueves, 10 de mayo de 2018

LA DECISION ( ق رار ) 3



Abdalá intentó estirarse para crecer en altura e importancia ante la acusadora pregunta. Él era el único de los asistentes que no pertenecía a los almorávides.

Su abuelo vivió los tiempos de Taifas antes de ser invadidos y, por ello, era el menor creyente; en realidad, solo lo justo para representar su cargo ante los exigentes musulmanes beréberes, monjes guerreros, y su rigor fanático en el cumplimiento de las doctrinas del Corán.



El al-wazir era político por propia naturaleza y, a sus pequeños ojos de halcón, nada se le escapaba. Por ello gozaba de la confianza del Emir y era, a la vez, gobernador, espía y confidente.


Un sonido diferente dirigió todas las miradas a la entrada de la torre. Era el alférez personal responsable del estandarte de batalla, quien precedía la entrada del Emir.

El porte de Ahmed era impactante: muy alto de estatura, fornido pero no grueso. En pleno vigor de sus cuarenta años, su propia presencia causaba admiración sin proponérselo. Lucía el mofarrex, con sus calzas ceñidas a las piernas, botas de fieltro hasta el tobillo y cubiertos sus hombros con la al-jubba o khilá de seda carmesí con hebras de oro y bandas de tiraz, con brácteas en las mangas. Su cabeza, cubierta con el turbante m’izar de una sola pieza enrollada que le pasaba bajo la barbilla, alrededor del cuello, y que destacaba su tez oscura mientras la tira final, decorada en su extremo por un fleco, caía por su espalda.

Con un gesto autoritario, impidió que se levantaran y, tomando el alfanje entre sus manos, se sentó de inmediato. El silencio fue absoluto durante unos instantes que se hicieron eternos para todos mientras, uno a uno, les dirigía una mirada profunda que leía sus pensamientos; tal era el poder que emanaba su personalidad. 

—¡Hermanos! Siete días hace que estamos cercados por los infieles que, día a día, aumentan sus fuerzas, bien lo sabéis. Tras un instante de sepulcral silencio, prosiguió. 

—Apenas pasada la hora del rezo de al-Magreb, he recibido a un emisario de paz quien ha solicitado nuestra rendición inmediata pues, al amanecer, si ofrecemos resistencia, el “Batallador” piensa arrasar la plaza hasta la muerte, sin misericordia. Así pues, ofrecedme vuestras consideraciones para tomar la decisión más justa. 

Abu Ayan, el al-kabir tomó la palabra diciendo:

—Señor, como juez poco puedo decir sin conocer nuestras posibilidades. Solo cuento con que Al-làh es justo y misericordioso y que nuestro futuro está en sus manos y en lo que te inspire hacer. Bendito sea Al-làh. l al-wazir solo pudo manifestar al Emir la falta de ánimo de la población, sus necesidades y la falta de comida. Una mirada inquisitoria de Ahmed bastó para que el wali Juzef expusiera, ante el Consejo, la crudeza de la situación:

CONTINUA MAÑANA