¡Hola Otoño!

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viernes, 11 de julio de 2014

PRESBIACUSIA - OIGO PERO NO ENTIENDO




Se calcula que entre un 30 y 35 por ciento de adultos entre 65 y 75 años tiene Presbiacusia. Este porcentaje aumenta a un 40 o 50 por ciento cuando la persona tiene 75 años. Puede afectar a ambos sexos, pero tiene mayor incidencia y gravedad en los hombres.

La Presbiacusia se produce por un deterioro normal en el funcionamiento del Sistema Auditivo por el paso del tiempo. 


Suele comenzar a los 60 años pero en estos últimos años podemos observar que esta edad se ha adelantado a los 40 - 45 años aproximadamente y quizás la causa podría ser la gran exposición a ruidos a la que estamos sometidos en nuestra vida diaria.

Como suele ser un proceso muy lento es difícil darse cuenta que se va perdiendo audición. Esta progresiva disminución de la audición en la mayoría de los casos suele ir acompañada de un deterioro generalizado de las funciones cerebrales producto de la edad.

Esta pérdida lenta comienza por afectar a los tipos de sonido que utilizamos cuando hablamos (frecuencias medias o conversacionales) y también a los sonidos finos y agudos (frecuencias altas), y es por ello que a veces nuestros mayores nos dicen “oigo pero no entiendo” (oyen los sonidos de algunas letras pero en ocasiones no es suficiente para entender la palabra o la conversación si no hay un contexto conocido o claro); pueden incluso no oír el canto de los pajaritos o los timbres pero por contrapartida tener una buena audición para las sonidos graves (frecuencias bajas) como los sonidos de la calle o cuando arrastramos una silla. A veces estos sonidos, si son muy altos, incluso les llega a molestar, dicen que los “oyen muy fuerte”. Esto pasa porque la pérdida de audición que van experimentando va acompañada de una mayor sensibilidad para los ruidos fuertes (Hiperacusia).

Otra de las frases muy comunes es “el abuelo oye lo que quiere oír”; esto pasa porque en ocasiones si se le habla más lento o el tema le interesa y es conocido, fuerza más su atención para compensar la falta de audición de “algunos sonidos” del lenguaje, lo que le produce un mayor cansancio generalizado al final del día porque en situaciones comunicativas tiene que esforzarse el doble que los demás. A la larga, esta alteración en su comunicación puede modificar la vida con su familia y la sociedad en general ya que la persona mayor tiene que luchar con una indiferencia que se le irá generando hacia el mundo exterior (por el agotamiento en las situaciones comunicativas) y a la vez con una lenta y deficiente interpretación de los sonidos del lenguaje que hacen necesarias las repeticiones, hablar más alto o más lento o aumentar el volumen de la radio o tv.

Todas estas situaciones irán generando un desgaste entre las personas de su entorno más próximo que irá conduciendo a un deterioro progresivo en su comunicación con los demás, llevándolo a un aislamiento social, con serios riesgos de padecer depresión y una aceleración del deterioro cognitivo generalizado (pérdida de memoria, atención, concentración, etc.).

La Presbiacusia no es un riesgo para la vida de las personas mayores pero sí para su “calidad de vida” porque afecta fuertemente a la comunicación con sus seres queridos, tan importante y fundamental en esta etapa avanzada de la vida.

Por suerte, en la actualidad, existen muchas opciones para ayudar a las personas que padecen de Presbiacusia a mejorar su calidad de vida. Es importante que animes y acompañes a tu familiar a la consulta con el especialista para que tanto tú como tu familia y la persona afectada por esta alteración entiendan mejor el problema y así contribuir entre todos a su mejora en la comunicación en particular y su salud en general.

Ten en cuenta que no vale un simple amplificador, ha de ser un adifono que aumente las frecuencias que te faltan.


FTE. OIR Y HABLAR

13 comentarios:

  1. El peor problema será el deterioro del nervio auditivo, jajjj y ahí si que me consta tengo problemas e iran en aumento, pero en mi caso de vida cuasi anacoreta importa menos
    Besos.

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    1. Para lo que aveces se tiene que oir, ja, ja.

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  2. Y nosotros pensando que es falta de interés en la conversación y resulta que es una enfermedad. Muy buena entrada, un abrazo

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    1. Entiendo que pueda llegar a dar esa impresión. Mejora quie este siempre frente a quien te habla, pues labios y gestos ayudad indconscientemente.

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  3. Interesante entrada. A todos los que les suceda ésto, deberían pensar en mejorar con la ayuda de un audífono. Como bien apuntas, mejora la calidad de vida.
    Conozco personas mayores que les sucede, pero no hacen nada, te dicen " no, si yo oigo bien" :-)
    Un beso.

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    1. Unicialmente probe con amplificadores de los que anuncia la tele, pero no es un problema de volumen, sino de que oyes frecuencias. Por ejemplo no oigo en absoluto chicharras ni grillos aunque este a mi lado. Lo que si me fue válido para la tele son los cascos inalambricos, donde te puedes concenttrar y aumentar volumen a voluntad sin molestar.

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  4. Las agresiones del medio son, posiblemente, una de las causas de esta enfermedad, que no defecto. A ello hay que unirle, como no, el paso inexrable del tiempo que va deteriorando poco a poco todo el sistema auditivo. Es frecuente no comprender lo que se escucha a través de un teléfono que, ya per se, modifica los tonos de la voz. Muy importante todo tu artículo.

    Un abrazo, Marcos.

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    1. Pues mira, los diez ultimos años de mi vida laboral, transcuirrieron como en una pecera, en el mayor de los silencios para trabajar, precisamente porque estaba junto a una pista de despegue y estaba insonorizado, pero ya desde los 60 lo estoy padeciendo y el problema es simplemente degenerativo, mientras que mi estado general es optimo sin cruces en las analiticas

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  5. Esta entrada es muy interesante, para entenderla mejor hay que pasar por ese estado, ademas de lo que dices de los sonidos pueden ser tapones y es tremendo no oir

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  6. Como todos los sentidos es imprecindible, claro que los tapones es facilmente remediable porque es un problema físico, pero lo otro es perdida de facultades.

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  7. Es interesante saber sobre esto, a veces uno desconoce de este tipo de info al hablar con personas mayores.

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  8. si, son problemas que se complican con la edad, nada para preocuparte ahora. Chao

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  9. Tengo un deterioro en el oído derecho, pero no de gran magnitud, por lo que el otorrino me dice que es preferible a veces decir ¿qué? en lugar de recurrir tempranamente a audífonos los cuales, según él, van generando paulatinamente la necesidad de mayor potencia.

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