¡Hola Verano!

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sábado, 24 de octubre de 2015

CONFIDENCIAS QUE COMPARTO




Dicen que los varones tiramos mas a nuestras madres y las niñas a los padres, y en parte hay una cierta realidad. Mis padres eran muy accesibles, pero por motivos laborales siempre había mas contacto con mi madre, pese a sus frecuentes regañinas.

Fue de adolescente cuando tomé nota de dos sencillos deseos de mi madre. Hoy me voy a referir al que pude hacerla realidad.

El Miguelete, Micalet en Valenciano, (diminutivo de Miguel) es el campanario de la Catedral de Valencia, una torre de estilo gótico valenciano, que tiene 51 m de altura hasta la terraza, los mismos que mide su perímetro, y 63 m en total. Tiene forma de prisma octogonal y posee 207 escalones. Debe su nombre a su campana principal llamada “Miquel”, santo que tenía la obligación de proteger a la ciudad de tormentas y males.

Esta escalera construida entre los siglos XIV y XV puede presentar una cierta dificultad para algunas personas en particular dadas sus características. Es una escalera de caracol donde te encuentras personas subiendo con las que están bajando, y solo ves el exterior en sus contados tragaluces. Aun se hace mas angosta en su último tramo. Pero su mayor dificultad radica en la altura de los escalones, de 25 centímetros, tres centímetros más que el tamaño medio del pie, por lo que agotan más. En realidad solo debes tomártelo con calma, y no hay problemas.

Ahora la confidencia:

Mi padre había subido varias veces en su juventud, pero ya de mayor no quería ni intentarlo, mientras que mi madre tenía una gran ilusión en hacerlo.

Así un día me lo confesó, y una mañana nos fuimos en secreto mano a mano. 

Aun recuerdo su cara de satisfacción y como miraba en todas las direcciones contándome todo lo que identificaba: “Mira, las Torres de Serranos, la cotorra del Mercat, la finca de hierro. Mira la Lonja de mercaderes, la…. Nunca lo contamos a nadie, pero disfrutamos como niños con zapatos nuevos.



Otro día os contaré el deseo de mi madre que nunca realizó.

13 comentarios:

  1. Es precioso y tú lo has revestido de cariño. Gracias. Besicos.

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    1. ara mi es un grato recuerdo, como tantos otros.

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  2. Me ha gustado la historia del campanario, la confidencia y el vídeo, ahora, me sigue faltando una cosa, y es las fotos que tu puedas hacer desde arriba. Ánimo que 207 escalones, no son muchos, claro que hay que subirlos de uno en uno, no quieras ir más rápido que los demás.

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    1. He subido muchas veces, e incluso subi con mis dos mayores hasta la sala de campanas un festivo a las 12 que tocaron todas, y casi nos quedamos sordos. Creo que el Dron ha sacado mejores vistas que las que yo pudiera sacar con mi maquinita. Este verano subió un turista algo obeso, y le dio un ataque de claustrofobia en el último tramos, que tuvieron que subir los bomberos para bajarlo. No es para tanto.

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  3. Una historia entrañable que me ha gustado mucho conocer, el vídeo está muy bien, desde arriba las vistas deben ser formidables, no he subido nunca y te cuento mi historia, siendo pequeña 12 años mas o menos, toda la familia subió, yo no porque me mareo hasta en el torno del parque de atracciones, el caso es que me quedé pegadita a la pared viendo pasar a la gente, y me cayó al lado una mujer que se tiró desde arriba, no he podido olvidar ese ruido. Un abrazo

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    1. Una experiencia así ha de marcar para siempre, lo siento. Los suicidios o accidentes que se cuentas superan la docena. Ya en la construcción cayó un obrero en 1418, tambien cayo un sacristán tocando las campanas, incluso un niño hijo del campanero, un soldado catalán, un médico, un empresario ... El último fue una señora el 20-08-12. Ahora han puesto unas horribles defensas para aumentar el muro.

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  4. Me encanta la historia. Y qué morriña me entra viendo el vídeo! Qué bonita es Valencia y cuánto la echo de menos :(
    Besos

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    1. Aun seguimos siendo un pueblo grande, a pesar de los cambios.

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  5. Oh Marcos que bonita historia. Preciosa y muy tierna.
    Un saludo

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    1. Me alegro te gustar, gracias por comentar.

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  6. Pues me alegro que diera satisfacción a su madre. La vista desde allí es fabulosa. Yo he subido varias veces y vale la pena. Y por si no lo sabe, ahora, se puede subir también a la torre de Santa Catalina. Por casualidad descubrí que se permitía y subí. Vale la pena ver la línea de la calle de la Paz o la plaza Redonda a los pies.
    Un saludo.
    Un saludo.

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  7. Lo leí en la Iglesia, pero no he subido todavía. Gracias por el aviso.

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  8. Lo leí en la Iglesia, pero no he subido todavía. Gracias por el aviso.

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